Con el marinero de Letrilandia, la letra "W" damos por concluidos los cuentos del "País de las Letras". Ya hemos visto todo el abecedario.
Es un marinero que ha viajado por muchos mares de todo el mundo y que se ha construido en Letrilandia una casita de madera, al lado de su huerto donde cultiva muchas frutas y hortalizas, como por ejemplo el kiwi, que lo trajo de uno de sus viajes de Nueva Zelanda y tanto le gusta porque lleva su letra.
La "pequeña x" vivía en casa de su hermana "s". Todavía no se había marchado el circo, cuando empezó la feria, así que el ruido en el país de las letras era terrible. El rey "u", harto de tanto ruido y de escuchar todo el día altavoces gritando mandó llamar a la señorita "s"y le dijo que si no se conseguía el silencio, mandaría a tod@s de la feria fuera del país.
La señorita "s" le dijo que los niños se pondrían muy tristes. Entonces la señorita "s" le propuso al rey que su hermana la pequeña "x"que hablaba muy parecido a ella y que además era muy mandona, le podría ayudar a mandar callar cada una por un lado de la feria y así harían desaparecer el ruido; pero no lo consiguieron.
De nuevo no sabían qué hacer para solucionar el problema y fue el Señor Estudioso el que tuvo la idea de poner unos altavoces más grandes que los de la feria para que una a cada lado, sentadas tranquilamente podrían mandar callar y se les oyera bien. Entonces se escuchó "ssssssssss...,
ssssssssss...; xxxxxxxxxx... , xxxxxxxxxx..." y todo se quedó en silencio.
La señorita "x" explicó a la gente que no se podía hacer tanto ruido, porque había gente que necesitaba el silencio para trabajar o descansar.
Otro día paseando los principes "e", "i" con la bibliotecaria "g" y el rey "u" leyendo el periódico... iban muy aburridos y empezaron a coger piedrecitas del suelo y a lanzarlas, con tan mala suerte que dos piedrecitas le cayeron a su papá, el rey "u", así que el rey gritó "uuuu".
El Señor Estudioso se dió cuenta que había hecho un nuevo sonido con el que podríamos escribir palabras como pingüino, cigüeña, paragüero, desagüe...
En este vídeo tenéis el cuento (La "e" y la "i" se aburren: los sonidos güe, güi)
Un día el rey "u" se despistó, se olvidó el periódico en el palacio, se fue un momento al quiosco a comprarse otro pero... el príncipe "e" se subió a un árbol y la princesa "i" se metió en el río.
La bibliotecaria se asustó muchísimo y tuvo que gritarles a pesar de que le doliese mucho la gggggarganta.
El Señor Estudioso se dió cuenta que cuando el rey no estaba y se enfadaba la bibliotecaria hablaba igual que el jardinero "j" ¡menudo lío!
Ya sabemos que cuando tengamos que escribirlas tenemos que preguntar, a un mayor, para asegurarnos con quien van acompañados el príncipe "e" y la princesa "i".
Os dejo la canción.
Os dejo un vídeo sobre el sonido fuerte de la silaba ge, gi yel sonido suave de la gue, gui.
La letra "g" del país de las letras es bibliotecaria. Le gusta mucho leer.
Un día, la letra "g" salió a pasear con su gorro y sus guantes por el campo con su amigo el gato. A éste le ocurrió una cosa muy graciosa, un gusano de luz, una luciérnaga, se subió a la cola del gato y éste asustado por la luz empezó a dar vueltas y más vueltas a su alrededor intentando quitársela.
Durante el paseo por el campo la "g" se resfrió y le dolía mucho la garganta. Por eso cuando está en el palacio habla suave con los reyes "u", "a" y la princesa "o": gu, ga, go.
Con los principes "e", "i" como son muy traviesos le ayuda el rey "u" colocandose en medio y suena suave "gue", "gui".
Os dejo la canción, solo tenéis que pinchar en el enlace.
Cuando el circo llegó a Letrilandia, en una de sus actuaciones, el trapecista "Q" se cayó, se rompió una pierna y quedó cojito para siempre.
El rey "u" le dejó que se quedara en palacio y fuera su secretario y ... ¡qué bien hizo! porque pudo solucionar el problema de la "e" y de la "i".
El trapecista podía hablar como la "K" y oirse ke, ki, pero claro, como eran muy traviesos y él estaba cojito no podía seguirles y llamarles la atención. Por ese motivo, el rey "u" decidió ir siempre con ellos leyendo el periódico, el rey "u" no hablaría, iría en el medio solo para que no se atrevieran a portarse mal y poner un poco de orden.
Por eso vemos siempre al rey "u", no podemos olvidarnos de él: que, qui.